
País: EEUU
Duración: 85 min.
Año: 2008
Director: Gregg Simon
Guión: Nicholas Bonomo y Francisco Rodríguez
Intérpretes: Mark Hengst, Kit Paquin, Penny Drake, Makinna Ridgway
Productor: Emily Bonomo, Dirk Van Fleet
Música: Jonny Cournoyer
Fotografía: Brian Crane
Que mala que es pero… bueno ahora os voy contando. El novato Gregg Simon se pone tras las cámaras para rodar esta comedia slasher. La historia es simple y concisa, un grupo de universitarias que viven en una especie de mansión al estilo colegio mayor reciben la visita del nuevo cocinero, este resulta ser un sicótico que comienza a matarlas una a una y va dando de comer alas chicas con los restos de sus compañeras asesinadas.
Como veis la trama es simple y seguro que a sido llevad


Y es que toda la película es un conjunto de despropósitos al mas puro estilo explotación ya que vemos desnudos totalmente gratuitos (no son muchos la verdad) incluso besos entre chicas debido a que hay una subtrama en que una de las chicas intenta ligarse a la típica mojigata cristiana con técnicas de lo mas sadomasoquistas y es que cuando te das cuenta de que esto es una sucesión de gags, de situaciones y diálogos absurdos mezclados con escenas de terror lo comprendes y si lo aceptas podrás entretenerte de lo lindo.
Y ahora hablemos de la parte “terrorífica”, y aquí es donde mas sorprende The Cook ya que después de ver el estilo de comédiela que lleva la película y te das de bruces con esas potentes escenas

El final puede resultar un poco atropellado bueno tampoco podría decirse que es así exactamente si no que la película como sigue todos los pasos de los típicos slasher te esperas una cosa que no sucede y ves como si que ocurre pero de distinta manera y te descoloca pero vamos que es un buen final (no típico). Y claro lo que si que tenemos es el irremediable y divertido final abierto.
Pues eso un conjunto de despropósitos, como que nadie escuche los gritos de las victimas cuando toda la película sucede dentro de la casa o que la cocina este llena de sangre por las paredes y el suelo y el cocinero lo limpie en un instante sin dejar ni un ápice de señal del asesinato, pero si sabes entrar en el juego que nos da Gregg Simon en su loca película en la que hace lo que le da la gana sin explicaciones podremos pasar un buen rato viéndola, aunque alguna partes me aburrieron un poc
